E D I P


Equipos de difusión, información, pilotaje y otros acompañamientos) son los encargados en cada Sector, Región y Superregión de transmitir, a quien lo requiera, la pedagogía y filosofía de los equipos de una forma ordenada y planificada.

EVANGELIZAR (2)

Francisco Molina y Francis González
Coordinadores EDIP Andalucía Oriental

“Esta noche he tenido la sensación de que el Señor ha estado cenando con nosotros en nuestra casa”.

Con estas palabras definía mi mujer la experiencia que vivió hace 23 años cuando nuestro amigo el sacerdote Alfonso Crespo nos acompañó en una cena que tuvimos en nuestra casa y que hizo que nos reencontráramos con el Señor nuevamente. Entre otras cosas, a los postres, nos habló de los Equipos de Nuestra Señora, a los que nosotros por supuesto no conocíamos. Nos invitó al Retiro que iba a impartir en la primavera del año siguiente. Fuimos y hasta el día de hoy. Nunca le estaremos a Alfonso lo suficientemente agradecidos, porque nuestra vida tiene un antes y un después de la entrada en los ENS.

Contamos esta experiencia personal porque el Señor, como decía S. Ignacio, muchas veces nos “consuela sin causa precedente”, sin motivo, sorpresivamente, y nos derrama su amor y su gracia sin merecerlo. Él solo nos pide un punto de apoyo, y ese punto puede ser cualquiera de nosotros, cualquier matrimonio de los Equipos, cualquier Consiliario.

Decíamos el año pasado que la única obligación que nos impuso el Señor fue la de evangelizar, la de llevar la Buena Noticia (nuestros Equipos) a toda criatura (a todo matrimonio) que tengamos cercanos. Por eso sugeríamos que en nuestra sentada - ese espacio sagrado que compartimos con Él - una vez al año nos planteásemos la posibilidad de ofrecer nuestro Movimiento a matrimonios cercanos a nosotros de familiares, compañeros, amigos, vecinos, etc., porque nunca sabemos el bien que le podemos hacer si conocen nuestro Movimiento y deciden integrarse en Él. Este año tenemos una invitación más que haceros: que al menos una vez al año el Equipo en la Puesta en Común se plantee la posibilidad de difundir o informar del Movimiento en los ámbitos donde se mueve cada uno de sus miembros y haya matrimonios a los que nuestra Buena Noticia les puede ayudar (ya sea en parroquias, colegios, escuela de padres, prematrimoniales, entidades donde colaboran, etc.)

“Id a todo el mundo” y ofreced nuestro Movimiento, porque tenemos una mercancía que merece la pena. El otro día me pidieron el dato relativo al porcentaje de matrimonios que pertenecen al Movimiento y están divorciados o separados. No llega al 1% en el Sector que nosotros conocemos. Si entramos en Google y consultamos ese mismo dato referido a nuestra sociedad en general, resulta que en “España se producen casi 7 rupturas por cada 10 matrimonios”, es decir, el 70%. La causa que justifica esta diferencia abismal entre las cifras estriba en la mística y la pedagogía que nos dejó nuestro profeta, el Padre Caffarell, que potencia aquello por donde sangran la mayoría de las relaciones matrimoniales y que es sustantivo y básico en la relación entre personas: la comunicación. Es por ahí, por donde se rompen la mayoría de los matrimonios en nuestro tiempo: el 80% de los matrimonios fracasa por la falta de comunicación. La sentada, la oración y el retiro juntos, la acogida, la preparación de las reuniones formales, el disfrute de las de amistad, etc. son un dique de contención frente al tsunami social de las rupturas matrimoniales.

Por eso no tengáis miedo a la hora de ofrecer nuestros Equipos, nuestro Movimiento, porque el “material” que ofrecemos resiste cualquier control de calidad por riguroso y exigente que éste sea.  

Lo tenemos difícil, porque de cada 4 bodas que se celebran, solo 1 lo hace por la Iglesia. Y cada vez hay menos bodas. Pero a pesar de todo seamos optimistas, porque tenemos motivos para ello. El año pasado empezamos el curso con la presentación en Málaga de un Equipo nuevo de Antequera y este año lo hemos iniciado con la presentación de otro de Málaga. En la Navidad pasada se presentó el Equipo de El Egido de Almería, y a final de curso se presentaron los Equipos de Granada, Guadix y Jaén. Decía un obispo cubano hace años, “que los cristianos somos como las malas hierbas, que nos arrancan de un lado y salimos por otro”.

Quizás el mayor acicate para el evangelizador sea su propio fracaso. Nosotros sembramos y de los frutos ya se encargará el Señor. Un sacerdote nos contaba la anécdota de un compañero suyo que le rezaba al Señor diciéndole: “Señor no consientas mi egoísmo, no consientas que yo lo quiera hacer todo, lo de aquí abajo y lo de allí arriba. Haz Tú algo también, porque yo con lo de aquí abajo ya no puedo tirar”.

Una de las grandes congregaciones de la Iglesia, en su último capítulo en el que han elegido a su General, en las reflexiones previas a su elección, llegaron a 3 conclusiones:

 - Todo lo que tengamos que hacer ha de empezar por nosotros mismos.

 - No hay que ir muy lejos para hacerlo. El trabajo lo tenemos hoy aquí al lado.

 - Tenemos que actualizar nuestro lenguaje para ofrecer nuestro proyecto.

Son reflexiones muy certeras y plenamente aplicables a nuestro Movimiento, porque lo que no hagamos nosotros por nosotros mismos, nadie lo va a hacer; y no hay que ir muy lejos para hacerlo; y lo tendremos que hacer en la cultura y en el tiempo que nos ha tocado vivir, que es el mejor de los posibles.

Por eso pedimos a todos los miembros de los Equipos que se impliquen en la tarea evangelizadora que el Señor nos encomienda y que ahora el Movimiento nos ha delegado a unos cuantos interinos para que asumamos su responsabilidad. Ya conocemos a nuestro Señor: si le damos cinco, Él nos devuelve 50 ó 500; y nunca sabremos el bien que podremos hacer a otros matrimonios ofreciéndoles nuestro punto de apoyo.

Y una vez que el Señor ha obrado, y surge el milagro del nacimiento de un nuevo Equipo porque los matrimonios a los que se le ha ofrecido su pertenencia a nuestro Movimiento deciden integrarse en él, se inicia una etapa decisiva: el Pilotaje.

Todos conocemos las dificultades en los inicios de cualquier actividad humana. Todos los principios suelen ser muy complicados. Crear algo y ponerlo en marcha cuesta mucho, y los Equipos también, porque cada matrimonio viene de una familia, de una cultura, de unas experiencias y vivencias muy distintas, al igual que los pilotos y el consiliario. Estamos ante un verdadero encaje de bolillos que requiere de la ayuda y de la gracia del Espíritu Santo. Sin ella es imposible que ese nuevo proyecto, ese nuevo milagro que es el nacimiento de un Equipo fructifique.

Un buen Pilotaje marca la vida del Equipo. Podemos decir aquello de: “Equipo que nace bien, crece bien”. Posiblemente estemos en el momento más crucial de la vida de un Equipo, y por ello es necesario ponerle un plus de dedicación, de mimo, de esfuerzo a esta tarea. Los Pilotos tienen por delante una verdadera labor de artesanos con material especialmente sensible y receptivo. Están trabajando con auténtico cristal de bohemia.

Por ello es importante estar bien formados como Pilotos y por eso mismo se han puesto en marcha las Escuelas de Pilotaje en cada Sector, para que esa barca frágil que empieza a navegar cuente con un matrimonio bien curtido en la navegación y la pueda llevar a buen puerto.

Quizás, de todos los servicios que se asumen en el Movimiento, el más gratificante sea éste, el de Pilotar un Equipo nuevo.

Invitamos a los matrimonios de los Equipos a que den un paso adelante y se planteen la posibilidad de pilotar, de incorporarse a las Escuelas de Pilotaje y colaborar en la tarea evangelizadora que se nos ha enmendado, formando a los matrimonios que desean compartir nuestra espiritualidad conyugal.

Para ello contamos con la ayuda especial de nuestra Madre, bajo cuyo amparo estamos, y la que le imploramos hoy que nos dé su luz y su fuerza para llevar a cabo nuestra tarea evangelizadora divulgando nuestro Movimiento. Le pedimos que nos ayude a discernir nuestra labor evangelizadora en nuestra sentada y en la Puesta en Común en la reunión de nuestro Equipo. Y también le pedimos que nos ayude a discernir si nos animamos a Pilotar en el futuro un nuevo Equipo.

- Le ofrecemos todas estas invitaciones y sugerencias que ponemos en sus santas y venerables manos, y nos dirigimos a ella diciéndole:

“Santa Madre de Dios,

Tú le diste a nuestro Dios el “Sí” más rotundo que nadie en la Historia le haya dado y concebiste la verdadera luz en tu seno. Te entregaste por completo a la llamada de nuestro Dios y te has convertido en fuente del amor que viene de Él.

Santa Madre de Dios, ayúdanos a conocer a tu Hijo, ayúdanos a amarlo y a seguirlo como lo hiciste Tú.

Conviértenos a nosotros también en instrumentos de su amor en nuestro mundo”. Amén.


EVANGELIZAR (1)

Documento presentado, en Granada, en la Jornada de Responsables de Equipo, por Francisco Molina (Responsable Regional EDIP)

Quizás nunca nos hayamos planteado la posibilidad de ser evangelizadores o hemos visto esta iniciativa como una misión muy lejana o propia de otros miembros del Movimiento. Pero en el fondo todos somos evangelizadores, todos somos EDIP

El único imperativo, la única obligación que nos impuso el Señor fue esta:

“Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”.

Nuestro Evangelio es el Movimiento y nuestra tarea evangelizadora llevar el Evangelio (el Equipo) a toda criatura (a todo matrimonio) que esté en nuestro círculo familiar, de amistades, de compañeros, de vecinos, de socios, etc. que tengan perfil Equipo, y ofrecérselo.

La tarea no es fácil y los tiempos que corren tampoco. Pero el Señor nos da su Espíritu para que no desfallezcamos y nos lancemos a su difusión sin miedo y con generosidad.

Nuestra realidad se estrecha cada vez más y resulta más difícil encontrar matrimonios con perfil ENS. La edad media de los hombres para contraer matrimonio es de 37,3 años y la de las mujeres 34,4 años. En la última década, las bodas por la Iglesia (que son menores a las que se celebran en el juzgado) han descendido en torno a un 60%. El amor para toda la vida ya no es el ideal como en nuestros tiempos -, y el matrimonio canónico constituye una de las numerosas formas de canalizar el amor. No estamos en una época de cambios, sino en un auténtico cambio de época.

Ante este panorama caben tres actitudes: pasar y ponerse de perfil, que es la peor de las opciones; venirse abajo y pensar que esto no tiene solución; y la tercera, llenarse de valor y trabajar por un proyecto que para nosotros ha sido y es bueno, porque se fundamenta en el amor de Jesús.

Pensamos que una de las tareas más hermosas que podemos hacer desde nuestro Movimiento es ofrecerle   a   otros   matrimonios   el   proyecto   de   Jesús   para   compartirlo   en   pareja   y   vivir   la espiritualidad conyugal.   Siempre hemos intuido que al Señor le agrada especialmente que lo hayamos integrado en nuestras vidas y lo queramos compartir con otros.

Todos tenemos la experiencia de haber llegado a nuestros Equipos de la mano de otros miembros (matrimonios o consiliarios) que en su día nos informaron de su existencia y nos ofrecieron la posibilidad de incorporarnos a ellos. Aquí la puerta fría como técnica de marketing, las redes sociales, la publicidad comercial, etc. tienen poco eco y su rentabilidad en términos de ingreso en el Movimiento es escasa, por no decir nula. Aquí siempre ha funcionado el boca a boca.

Comentaba un responsable de Sector que quizás habría que incluir en el Pilotaje un tema adicional de   formación que   creara en los   futuros   miembros   de   los   Equipos   una conciencia clara de pertenencia y amor al Movimiento, así como de su responsabilidad evangelizadora, comprometiéndose a su difusión desde su ingreso.

Es desde esta corresponsabilidad desde la que os invitamos a  que ayudéis al Movimiento en su tarea de difusión y divulgación, llevando esta invitación a vuestra sentada. Os sugerimos que le hagáis un hueco en vuestra sentada al Señor para ofrecerlo a otros matrimonios cercanos a vosotros y a los que penséis que su integración en los Equipos les resultará positiva.

Quizás os parezca excesivo o inadecuado. Pero se trata de una misión tan especial que tal vez requiera un plus de ayuda, que es la que nos da el Señor cuando le dedicamos un tiempo sagrado y en exclusiva para Él, y que vivimos en nuestra sentada. Estamos colaborando con el Señor para que otros se encuentren con Él, al igual que nos ocurrió a nosotros, y por eso, posiblemente tengamos que hacer un esfuerzo adicional en ese momento especial que vivimos cada mes, contando con su ayuda incondicional que siempre la tenemos garantizada. Posiblemente en este primer intento no aparezca ningún matrimonio de familiares (hijos, hermanos, nietos, primos ...) a los que invitar; ni tampoco ningún matrimonio de amigos, vecinos, compañeros, etc., pero la idea se quedará flotando en nuestras cabezas y más pronto que tarde quién sabe si antes de alguna sentada venidera surgirá por nuestro entorno algún matrimonio al que ofrecerle nuestros Equipos.

Nunca se sabe, pero nosotros estaremos atentos y con una actitud decidida para implicarnos. No se trata de un ejercicio de proselitismo, sino de un compromiso claro en la tarea de llevar nuestro tesoro a otros matrimonios para que también puedan disfrutarlo, en lugar de inhibirnos o de caer en la inercia de la inacción o la desesperanza.

Creemos en el proyecto de Jesús para nosotros, porque Él fue el primero que apostó por el matrimonio cristiano, por el matrimonio basado en el amor que se profesan durante toda la vida un hombre y una mujer, porque ese proyecto es bueno para nosotros. También creemos en nuestros Equipos, que tanto nos han aportado y con los que estaremos siempre en deuda. Y es desde esta actitud de profundo agradecimiento desde la que os invitamos a que participéis como miembros evangelizadores activos en la oferta de discernimiento en vuestra sentada de invitar a otros matrimonios cercanos a vosotros a  formar parte de los Equipos. Y os proponemos que lo hagáis desde esta Oración de los EDIP, porque vosotros también sois EDIP:

“Señor, Tú   nos   ha   llamado   para   llevarte   a   los   que   quieren   encontrarse   contigo   desde   la espiritualidad conyugal o aspiran a ella. Gracias por contar con nosotros.

Aquí tienes nuestras pobres manos para sembrarte. Danos tu humildad; danos tu fuerza; danos tu luz para mostrarte, para ofrecerte a los demás.

Enséñanos a respetarlos, a escucharlos. A agradecerles cada gesto, cada detalle, cada esfuerzo.

Danos, Señor, tu esperanza y tu gracia para vivir este servicio que te confiamos enteramente desde Ti.

También le pedimos a tu Madre que nos acompañe y nos haga vivir con alegría esta tarea evangelizadora que nos has encomendado”

Amén.

 


Los EDIP (equipos de difusión, información, pilotaje y otros acompañamientos) son los encargados en cada Sector, Región y Súper Región de transmitir, a quien lo requiera, la pedagogía y filosofía de los equipos de una forma ordenada y planificada.

Tal y como indica su nombre se responsabilizan de tres pilares importantes de la transmisión de los ENS:

Difusión e Información: aunque es tarea de todos los miembros de ENS dar a conocer el movimiento, como parte de la misión evangelizadora de los cristianos, es el EDIP quien trabaja para hacerlo atendiendo a unos objetivos planificados. En este sentido el EDIP confecciona todo tipo de soporte informativo necesario y vela porque estén siempre a disposición de equipistas, consiliarios, parroquias…
Los miembros del EDIP deben formarse para desempeñar de forma adecuada todas estas tareas. Cuando informan a un párroco, un nuevo matrimonio, un responsable de pastoral familiar… están hablando en nombre de todo el movimiento y deben prepararse para ser capaces de transmitir de un modo claro las líneas de trabajo que conforman nuestro movimiento ENS.

Pilotaje: A través del pilotaje los matrimonios se inician en el espíritu y la pedagogía de los Equipos de modo que al finalizar el mismo puedan decidir su incorporación o no a ENS.
El EDIP es responsable de la formación de los pilotos y de disponer todo lo necesario para desarrollar adecuadamente esta acción propia y esencial de los ENS:

contar con matrimonios pilotos formados para acompañar a nuevos equipos,
con el material necesario para desarrollar los pilotajes,
la adecuada planificación de incorporación al movimiento al finalizar el pilotaje
la profundización durante el post-pilotaje en los primeros años de vida del equipo


Otros acompañamientos: El movimiento, a través de los EDIP, forma matrimonios para que puedan asumir la tarea (encomendada por S. Juan Pablo II en 2003) de acompañar a los distintos tipos de pareja y familia que encontramos en nuestra cultura para que puedan ser comunidades de amor, educadoras en la fe y al servicio de las personas y la vida. Son destinatarios de estos otros acompañamientos:
Grupos de jóvenes. ENSJ
Grupos de novios: que tardarán años en casarse pero desean vivir y crecer en su fe y en su amor
Grupos de preparación al matrimonio
Grupos de parejas sin el sacramento del matrimonio
Grupos de matrimonios divorciados y casados en segundas nupcias

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