RETIRO DE ADVIENTO

                           JAÉN   B - C

Iniciado el tiempo de gracia del Adviento al que la Iglesia nos invita a celebrarlo con gran profundidad para recibir al Señor, una invitación a esperar; a crecer humana y cristianamente; los Equipos de Nuestra Señora del Sector Jaén B-C se han dado cita en la parroquia de la Inmaculada de La Carolina para desde la alegría y la fidelidad preparar el camino al Señor y prepararnos nosotros para vivir y hacer realidad el Misterio de la Encarnación. 

            Con la acogida de los matrimonios carolinenses a los hermanos llegados de la zona, se inició este encuentro. Tras el saludo de los Responsables del Sector Loli y Ramón Mateo Armijo, el corazón comenzó a caldearse, en la gélida tarde, con la oración a Santa María, Virgen del Adviento. 

            D. Carmelo Lara Mercado, párroco de la Inmaculada y consiliario ENS, ofreció la reflexión “Mi alegría en ti”. Partiendo de los textos del evangelio de S. Lucas “Anuncio del Nacimiento de Jesús” y “María visita a Isabel”, nos habló de cómo estas cuatro semanas han de ser unos días de esperanza y de alegría para encontrarnos con el Señor y con nosotros. Comentó cómo la vida de la Virgen no fue sencilla y en la cotidianeidad recibió una alegría anunciada, la alegría de ser la Madre de Dios, elegida para colaborar con el Padre, para ser la Madre del Salvador. . Así también nosotros, aunque en nuestras vidas haya  dificultades tenemos la posibilidad de la alegría del encuentro con Dios que viene a acercarse a los hombres. A los hogares de hoy, se nos anima a ser como Ella testigos del Nacimiento desde una alegría esperanzadora y profética. Si no vivimos el Dios con nosotros, la Navidad carece del autentico significado. 

            Igualmente destacó entre otras ideas, cómo Jesús nace para ser el Dios con nosotros, por lo que hemos de salir a su encuentro, causa de nuestra alegría. La alegría que Dios quiere –nos decía- es la alegría del gozo interior por sentirnos amados. El Dios con nosotros se acerca para encontrarse con cada uno, para que manifestemos su amor desde nuestra vocación de matrimonios cristianos. Concluyeron sus palabras planteándonos una pregunta para la reflexión ante el Señor: ¿Cómo compartimos la alegría de Dios en nosotros?  

            Posteriormente pasamos al templo parroquial donde se expuso el Santísimo y hubo un tiempo para el silencio, la meditación y la reflexión de la cuestión propuesta. 

            Como signo de comunión, en este año en el que el Plan Pastoral Diocesano nos exhorta a “fomentar todo lo que pueda llevarnos a acrecentar en nosotros la experiencia de comunión”,  nos unimos a la comunidad parroquial para celebrar la eucaristía de este tercer domingo, domingo Gaudete, en el que los textos sagrados nos animan a sentirnos como el profeta Isaías ungidos y enviados, a estar siempre alegres en el Señor. La alegría cristina es anuncio gozoso de la misma noticia que anunciaron los profetas y que tanto necesita hoy nuestra sociedad. Somos llamados a ser transmisores de la Buena Nueva que llena de gozo nuestro corazón y nos hace abrirlo al prójimo. 

            Pedimos al Señor que esta tarde de amistosa convivencia fraterna sea una ayuda como indica la oración:  

     “Señor Dios nuestro,      

      estás viendo cómo tu pueblo,espera con ilusión la fiesta de         la Encarnación,

     dirige nuestras vidas hacia la fuente de la alegría profunda      de tan gran misterio para que festejemos nuestra salvación        con un corazón auténticamente nuevo”.

¡VEN, VEN SEÑOR!

                   Mª Félix y Pedro Fº. Criado-Criado.                                                                                                                                    COORDINADORES EDIP JAÉN B-C