ENS ALMERÍA

RETIRO DE CUARESMA

En la Iglesia del Monasterio de la Purísima Concepción de nuestra ciudad, el domingo 10 de marzo, los Equipos de Nuestra Señora de Almería hacían un alto en el camino para celebrar su Retiro de Cuaresma de este año.

La jornada comenzaba a las 9:30 horas con la acogida de los matrimonios y amigos asistentes y la entrega del material por lo miembros del Equipo 14 como organizador.

El Retiro se iniciaba con la celebración de la Eucaristía a las 10:00 horas, presidida por D. Antonio Marín Cara, S.J., Consiliario del Equipo 14 y concelebrada por D. Francisco Lirola Criado, Capellán del Convento de “Las Puras”. Compartida con las Religiosas Concepcionistas Franciscanas y los feligreses asiduos a la Misa dominical del Convento, la celebración estuvo cargada de símbolos e iconos muy relacionados con la liturgia del bautismo y el comienzo de la cuaresma.

Tras la Exposición del Santísimo y la Adoración Eucarística, a las 11:30 horas se daba paso a una introducción histórica del Convento, fundado en 1515, y a una reseña sobre la vida conventual de las religiosas a cargo del matrimonio responsable del equipo 14, Andrés y M.ª Elvira GONZÁLEZ-CASTILLO.

“Cuatro lugares bíblicos para la reflexión y tres iconos bíblicos para la esperanza”,fue el hilo conductor de la charla que el Padre Antonio Marín dirigía a los asistentes como tema de reflexión cuaresmal. El Desierto, la Montaña, el Camino y el Mar, junto a la Luz, la Sal y el Agua, servían para atender a la llamada de Dios a la Conversión, a la reflexión personal y al posterior diálogo conyugal de los matrimonios, a modo de examen de conciencia, que precedió a la Celebración Penitencial.  

El Rito de la Reconciliación se iniciaba con un tiempo para la confesión y absolución individual, seguido del Gesto Penitencial en el que los símbolos e iconos presentados en la Eucaristía fueron elegidos por los matrimonios para expresar su sentimiento de “arrepentimiento”, “conversión” o “liberación” y recibir la bendición matrimonial.

Siendo las 14:00 horas y con el rezo del Magníficat, el Retiro concluía lleno de momentos de acogida, oración, encuentro, comunión, reconciliación y diálogo conyugal para iniciar el camino hacia la Pascua.