ENS JAÉN

RETIRO ANUAL: «La belleza y la ternura del matrimonio»

Este pasado fin de semana, en el Colegio Cristo Rey de Jaén, los matrimonios de los Equipos de Nuestra Señora (ENS) celebraron sus Ejercicios Espirituales. Bajo el lema: «la belleza y la ternura del matrimonio», fueron impartidos por D. Pedro Cabrera, sacerdote Claretiano y consiliario de los ENS, que en la actualidad está en constante misión evangelizadora itinerante por toda España.

Los ejercicios comenzaron el sábado por la mañana, con la premisa de que el Señor anhela nuestra compañía y espera saber de nosotros. Se resaltó que el Matrimonio es un misterio de Amor donde Jesús nos enseña a Amar. Resonando en nosotros, una vez más, el Himno de la Caridad de San Pablo, y destacando que “en el matrimonio me olvido de lo mío y aparece el nosotros Unidos en Cristo” ya que, como dice el Papa Francisco en Amoris laetitia “la irradiación de la ternura de Dios se transmite en el matrimonio”.

La primera dinámica del día ayudó a reflexionar sobre las diferentes fortalezas, oportunidades, amenazas y debilidades que pueden existir en un matrimonio. Las fortalezas y oportunidades que más se destacaron fueron las relacionadas con la presencia de Dios, el diálogo, la ayuda mutua y la compresión. Y sirvieron de introducción para iniciar el tema de “La belleza del matrimonio cristiano”, unión intima en la que se comparte todo: ideas, espiritualidad, afectividad, sentimientos y pasión erótica, y que es, por tanto, un signo del Amor de Dios. Después de un intenso momento de oración personal se celebró la Eucaristía en la que D. Pedro evocó la belleza del matrimonio cristiano a través de las palabras de San Juan Crisóstomo, que destacaba la belleza del amor conyugal como un regalo de ilimitado valor para el matrimonio pues reciben a Jesús en su hogar.

La tarde del sábado comenzó reflexionando sobre la importancia de aprender a vivir con las imperfecciones de los demás para poder sobrevivir y arroparnos unos a otros. Y se trató el segundo tema del día: “La Ternura”. Iluminados por las palabras del Papa Francisco, que destaca la revolución y la fuerza de la ternura; “La ternura es la expresión más serena, bella y firme del amor. Es necesario dejarse acariciar como un niño en la cuna por su madre para entender la ternura de Dios. En el matrimonio se manifiesta la ternura con actos y sentimientos en el que los esposos saboreen que se aman, respetan, se tratan con mimo, con cuidado y sin olvidar los pequeños detalles. Desde un trato cortés y respetuoso compartir en la intimidad tanto el cariño, caricias y sexualidad, como las ideas, emociones y experiencia de Dios de cada uno”. La jornada concluía con una sentada, una de las herramientas propias del los Equipos de Nuestra Señora, en la que se compartía lo vivido durante el día y se alabó a Dios en oración conyugal. Finalizamos el día en la Capilla del Colegio con un tiempo de adoración ante el Santísimo, en la que cada matrimonio agradeció el don. Un momento para dar gloria al Señor que quedará siempre en el recuerdo intimo de cada matrimonio.

El domingo por la mañana arrancó con una oración con el deseo ardiente de buscar al Señor unidos y reunidos en su misericordia. Se continuó recordando las debilidades y amenazas de la dinámica del día anterior donde se destacaron las relacionadas sobre todo con el egoísmo, la pereza, la rutina, la desilusión, el materialismo y el estrés. Nos sirvieron de introducción para afrontar el tema del día: “Manifestaciones de Ternura en la Vida de Pareja”. Se profundizó en las diferentes manifestaciones de ternura en la vida de pareja. Primero, cultivarse y cuidarse como personas en todas las dimensiones: corporal, sexual, cultural, espiritual y conductual. Segundo, mirar con amor al otro poniendo bondad en los ojos y en el corazón. Tercero, reconocer a Cristo en tu cónyuge, Jesús miraba con amor y hacía esta pregunta: ¿Qué quieres que haga por ti?. Cuarto, asumir la fragilidad, aceptando desde la misericordia las debilidades del otro y ayudarle a moldearse en su propia identidad para que crezca. Quinto, el amor y el humor van juntos, porque riendo se pueden des dramatizar situaciones para superarlas más fácilmente. Sexto, la alegría en el matrimonio es algo muy serio, por lo que conviene cuidar la alegría del amor para que los esposos se presten mutuamente ayuda y servicio. A continuación otro momento de sentada para expresar y concretar lo que a cada uno le pide Dios que aporte y en lo que podemos superarnos respecto a cada uno de los seis puntos expuestos anteriormente.

En la Eucaristía, con la que se clausuraron estos Ejercicios Espirituales, D. Pedro Cabrera destacó en su homilía cuatro cosas: Jesús debe ser la luz que guíe nuestro matrimonio. Es necesario no juzgar los defectos de los demás y mirarnos primero a nosotros mismos. Es importante construir la familia aportando cada miembro de la misma su granito de arena. Y es fundamental una actitud positiva y optimista en las diferentes situaciones que se nos presentan en la vida. En la despedida los casi cuarenta equipistas participantes nos felicitábamos porque realmente fue un fin de semana de encuentro con el Señor.