MÁLAGA 89

Hace más de un año que comenzamos esta andadura. Un grupo de parejas que no sabíamos unos de otros, pero teníamos algo que nos unía, el sueño de vivir nuestra fe en comunidad.

Hace unos días nos reuníamos para preparar esta Eucaristía, lo hacíamos en el mismo lugar que tuvimos nuestra primera reunión y la recordábamos con cariño: los nervios de no conocernos, el miedo a no saber qué nos íbamos a encontrar... y ahora notábamos ese camino recorrido de la mano del Señor y que nos había hecho crecer como grupo, como matrimonio, como personas...

Es por eso, que hoy queremos dar gracias por tanto bien recibido, porque el Señor hace cosas grandes cuando dos o más nos reunimos en su nombre.

Gracias Señor, por nuestros pilotos, Ángel y Mariló, que han sido ejemplo, reflejo del Señor y que nos han transmitido con su vida que ese Amor que el Señor nos llama a vivir en nuestra pareja, es lo que da sentido y nos abre al Amor a nuestros hermanos. Han sido para nosotros ejemplo de disponibilidad, acogida y alegría. Han traído la música a nuestro grupo y nos han hecho vibrar con cada nota. Nos han abierto su casa y nos han hecho sentir familia.

Gracias Señor por nuestro consiliario, Nando, por su cercanía, cariño y disponibilidad. Gracias por acercarnos a los sacramentos, por acercarnos a la oración cada mañana, por esa palabra de ánimo y cariño que has tenido con cada uno, por animarnos a celebrar la vida cada día. Eres uno más y lo demuestras en cada reunión dándolo todo.

Gracias Señor por cada una de las parejas que formamos este equipo, cada una tenemos muchos talentos que ponemos al servicio de los que nos rodean, pero juntos construimos tu sueño de construir tu Reino en este mundo, siendo motor, ilusión y ganas de caminar los unos para los otros.

Gracias Señor, por todos los matrimonios y sacerdotes que nos acompañan hoy en esta celebración. Vosotros sois pilares que sostienen el camino que hoy comenzamos. Sois sal que da sabor en aquellos lugares donde lleváis al Señor, sois luz que alumbra las realidades que necesitan de esperanza y amor. Gracias por poner al Señor en el centro de vuestros matrimonios para caminar según su Voluntad. Ojalá, sepamos seguir de la mano del Señor ese camino que hoy ponéis ante nosotros.