ENS JAÉN

Manolo y Chon Fernández-Blanco (EDIP- ENS- Jaén)

El Tiempo de Adviento es un tiempo de preparación espiritual, en el que debemos estar vigilantes y alegres ante la llegada de Jesús. Por ello, los Equipos de Nuestra Señora, han celebrado un retiro el día 2 de diciembre, en la parroquia de la Santa Cruz de Linares y que ha dirigido su párroco, D. Manuel Alfonso Pérez Galán. En el que han participado 33 matrimonios y 26 niños y en los que han tenido momentos de meditación y reflexión.

El orden del día empezó con una meditación con el título “Arte de Esperar”. Consiste en anticiparnos al maravilloso acontecimiento del nacimiento de Jesús, teniendo como referencia dos personajes ejemplares: el Bautista y la Madre de Dios

San Juan Bautista, quien se anticipó proclamando y poniendo la atención de las gentes en la llegada del Mesías.

Y nuestra Madre María, que ocupó el tiempo de espera de la llegada del Hijo de Dios, compartiendo la Buena Noticia, así como experiencias vividas, pensamientos espirituales y acompañando a su prima Isabel.

Este debe ser nuestro camino en la Fe, compartir con los demás y difundir lo que está por llegar.

A continuación, cada matrimonio hemos vivido el mejor momento de la mañana, disfrutando de un tiempo de reflexión en el que en una “mini sentada” hemos definido como vivir este Adviento. Sin perder de vista el ejemplo de esa viuda enferma que decidió anticiparse a la Navidad transmitiendo Alegría, Amabilidad y Generosidad.

Durante la segunda meditación, el párroco de La Santa Cruz de Linares nos habló sobre las “fases del crecimiento cristiano“, distinguiendo cuatro:

Una primera de Conversión, para cambiar nuestra actitud de vida que nos transforme interiormente y nos acerque al Señor.

Una segunda de Integración, para esforzarnos y poner nuestros talentos a disposición de Dios en nuestra vida.

Una tercera de Generosidad, para salir de nuestra zona de confort para dar a los demás gratuitamente nuestro tiempo y bienes materiales o Espirituales.

Una cuarta de Perseverancia manteniendo la fidelidad a Dios y la esperanza de que no te abandona nunca.

Finalmente y tras la tradicional foto de grupo, D. Manuel Alfonso ha presidido la Eucaristía, en la que ha mencionado como se esperaban grandes signos con la llegada del Mesías, pero sin embargo, llegó de forma misteriosa y humilde. “Sí que habrá una segunda venida de Jesús con grandes señales del Poder y la Gloria de Dios. Pero que hay una tercera llegada de Dios para cada uno de nosotros y para la que debemos estar en alerta, vigilantes y preparados”.

Finalmente, la despedida, en la que nos llevamos en el corazón, como la Virgen María, este breve pero intenso retiro de Adviento.