EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA DE GRANADA
APERTURA DE CURSO 2018-2019

La Basílica de San Juan de Dios ha sido el lugar elegido por los Equipos de Nuestra Señora de Granada el pasado día 5 de octubre para comenzar solemnemente el curso 2018-19, con una Eucaristía celebrada por el Consiliario del Sector padre Juan José Hernández OH y los Consiliarios padre Urbano Alonso del Campo OP y Antonio Rodríguez Carmona.

De acuerdo con el lema “Me pondré en camino”sugerido por la orientación de la Super Región, los Equipos granadinos han hecho suyo el versículo del Evangelio de San Lucas, “Me pondré en camino”para intentar recorrer el itinerario formativo y espiritual de este curso, en búsqueda del abrazo del Padre. El Consiliario Juan José Hernández fue muy claro en su homilía: los matrimonios de los Equipos tienen que concentrarse en los puntos de esfuerzo del Movimiento, principalmente en la oración, porque la oración es la llave que fortalece el amor conyugal, al que hay que añadirle el factor abnegación que ayuda a conseguir la estabilidad en los matrimonios, hoy tan amenazada por el egoísmo en los matrimonios. El tema de estudio propuesto por el ERI, basado en las enseñanzas de la parábola del hijo pródigo, que ha constituido la meditación profunda del Encuentro Internacional de Fátima, será el hilo conductor de todo el curso actual. Como síntesis de la preocupación por la espiritualidad del matrimonio y su estabilidad, el papa Francisco nos regala maravillosas consideraciones que nos servirán de eficaces señales directoras.

El matrimonio Responsable del Sector C, José Blas y María Jesús Serrano-Peregrín entregaron la luz testigo a su relevo, el matrimonio Álvaro y Encarnita Jiménez-Castillo.

Los Equipos de Granada quisieron también recordar al Consiliario recientemente fallecido, padre Hermenegildo de la Campa SJ, que sirvió al Movimiento durante casi tres décadas con una maravillosa entrega, que lo hizo acreedor de un extraordinario cariño por parte de todos los equipistas granadinos, que manifestaron su deseo de que el Padre lo haya acogido en su casa.

Juan-Ignacio Pérez Rodríguez